
Si has llegado hasta aquí es porque te estás preguntando si eres gay o lesbiana. Está bien que tengas estas dudas, pero no que sufras por ello.
Si tienes dudas del tipo: “¿me gustan los hombres o me gustan las mujeres?” “¿por qué no me siento atraído por esta persona si es muy guapa?” “Si fuese heterosexual, tendría que sentirme atraído por él/ella” “¿cómo reaccionaría si alguien homosexual me tirase los trastos?” “¿Por qué no siento un deseo irrefrenable de acostarme con esta persona si es muy atractiva?” “¿me estoy autoengañando?”.
Si tienes todos estos pensamientos y además, se acompañan de un miedo excesivo y desproporcionado donde caes en bucles eternos de dudas y dudas que no tienen fin y que, además, provocan un intenso malestar (siendo habituales las crisis de ansiedad debidas a situaciones que te exponen a todas tus dudas), estamos hablando de otra cosa: el miedo irracional a ser homosexual.
El miedo irracional a ser homosexual:
No es lo mismo tener dudas sobre tu sexualidad que tener un pánico tremendo a “descubrir” que eres gay o lesbiana.
Si tienes este tipo de ansiedad, podrías decirme algo así como: “tengo mucho miedo a ser homosexual. Sé que no es nada malo, pero no puedo evitar sentir que si lo fuese no lo soportaría”. Si te ocurre esto, es posible que hayas hecho muchas cosas para tratar de aliviar el malestar que todo esto te genera, como por ejemplo, evitar situaciones o personas por miedo a comprobar que te “deberías” de sentir de otra forma. Por ejemplo, si yo tuviese miedo a ser lesbiana, podría evitar a personas homosexuales o bisexuales, y también a mujeres que me puedan parecer atractivas, por miedo a “descubrir” que me gustan las mujeres.
Es muy común que te encuentres muy alerta a todo lo que ocurre a tu alrededor. Te puedes descubrir analizando cada pequeño detalle, como qué sientes y qué piensas cuando estás con otras personas y sacando conclusiones erróneas de todos esos datos porque te estás basando en cómo crees que te deberías sentir y desatendiendo realmente las explicaciones de qué te está ocurriendo.
Generalmente, esto te puede aparecer a temporadas. Es decir, puedes tener períodos en los que te encuentras bien y no tienes el tema en mente, y etapas en las que sientes menos confianza y te notas más vulnerable a todas estas dudas (de hecho, te puede aparecer el falso razonamiento: “si me vuelve a venir, es por algo”).
Sin embargo, existen grandes diferencias entre una persona que está en su proceso de aceptar su homosexualidad y la persona que tiene este tipo de miedos. Diríamos, que en este caso, se podría considerar como una especie de fobia a ser homosexual. La persona que está en su proceso de descubrir su identidad sexual experimenta diferentes etapas, pero no se queda atrapado en las enormes dudas que sí ocurren en el miedo a ser homosexual.
Todo esto no es un proceso en el que la persona acepta la homosexualidad, sino que se trata de un tipo específico de ansiedad que debe ser tratado por especialistas ya que generalmente las estrategias que la persona emplea para encontrarse mejor, suelen empeorar el problema todavía más.
En cambio, cuando una persona está descubriendo su identidad sexual y todo lo que ello va a conllevar en su vida, es posible que tenga otro tipo de preocupaciones, que sienta miedo a comunicarlo, que tenga que plantearse cómo gestionar algunas cosas, etc. Pero las preocupaciones son diferentes a las que tiene una persona con fobia a ser homosexual.
¿Qué diferencias hay entre alguien que tiene dudas sobre si es homosexual y alguien con TOC?
La principal diferencia es que una persona con TOC homosexual no es gay o lesbiana. Estamos hablando de una persona heterosexual, que por el motivo que sea (eso da para otro artículo), ha desarrollado ese miedo irracional. Por ejemplo, alguien con este tipo de TOC suele tener una serie de características que alguien que tiene dudas sobre su orientación sexual no manifiesta:
-
- El miedo: en el TOC la persona tiene mucho miedo y sufre ansiedad en numerosas situaciones, mientras que alguien que está descubriendo su sexualidad, no. Alguien con dudas sobre su orientación sexual puede tener preocupaciones sobre el tema, sobre cómo gestionar algunas cosa, pero pensar en su orientación sexual no genera esa miedo irracional desproporcionado.
- En el TOC, hay muchísimos pensamientos obsesivos en forma de dudas. En algunas ocasiones pueden ser episódicas y desaparecer momentáneamente, para volver a aparecer. La persona se ve sumergida en bucles mentales llenos de pensamientos obsesivos y es incapaz de pensar de forma racional o centrarse en otra cosa. Esto tampoco ocurre en alguien con dudas sobre su orientación sexual.
- Comprobaciones constantes que puedan despejar su duda (¿soy gay?): para tratar de despejar la incógnita, la persona con TOC busca muchísima información sobre la homosexualidad, puede compararse, buscar en internet o en películas para comprobar si siente excitación, buscar relatos y experiencias de personas y cómo llegaron a descubrir su orientación sexual…
- Alguien con dudas sobre su sexualidad puede transitar por diferentes etapas, pero no vive en una duda constante y bucles infinitos.
- No estamos hablando de una homosexualidad reprimida ni tampoco de homofobia. Muchas veces puede confundirse, pero no es lo mismo. La persona con TOC tiende a tener una mentalidad rígida y tratar de entenderlo todo, cosa que muchas veces los lleva a interpretaciones erróneas y a caer en bucles mentales infinitos de dudas.
- Hay una confusión de sensaciones: pueden confundir la ansiedad que sienten con atracción (mariposas en el estómago) y hacer interpretaciones erróneas.
- Aparece una evitación de situaciones donde dejan de lado actividades que solían realizar en su día a día: como ver amigos que consideran atractivos u homosexuales, ver películas donde puede salir alguien “guapo”, evitar tener relaciones sexuales, etc.
¿Te sientes identificado con lo que has leído? Si es así, es el momento de salir de todo este malestar. Somos psicólogos especializados en estos temas y podemos ayudarte a resolver todas las dudas que tienes y sentirte mejor. Puedes contactarnos o pedir una cita directamente.